Biblioteca pública Arús (III).

La crisis: de biblioteca popular a biblioteca especializada

Arus-Biblioteca-ANIMATION

La Biblioteca Arús nació como fundación, con recursos económicos propios. Así, los promotores pusieron todo el inmueble a nombre de la Biblioteca de forma que ésta pudiera alquilar el resto de pisos. Además, le asignaron un depósito de valores y los derechos de autor del fallecido Rossend Arús. De esta forma, pretendían asegurar su supervivencia económica.

Sin embargo, las cosas no fueron como ellos habían previsto.

Los alquileres no se pudieron cobrar hasta el fallecimiento del usufructuario en 1914, los intereses del depósito bajaron y los derechos de autor fueron desapareciendo a medida que las obras de Arús dejaban de representarse. A esto se unió la apertura de la Biblioteca de Catalunya, entre otras, lo que restó lectores a la Biblioteca Arús.

La Guerra Civil vino a agravar la situación. Un decreto de 1936 rebajó los alquileres, UGT intentó incautarla, intentaron colocar refugiados en el piso del conserje… Así, la Biblioteca empezó a pasar verdaderos apuros económicos.

No obstante, aunque a trancas y barrancas, permaneció abierta. Incluso, durante un tiempo y demostrando una amplitud de miras elogiable, fue lugar de reunión y refugio de los sacerdotes que vivían en Barcelona escondidos en casas de familiares o conocidos.

El bibliotecario, el conserje y el submarino

Sin embargo, en 1938 las cosas empeorarían. En abril de ese año, el conserje, que era el único auxiliar de la Biblioteca, tuvo que viajar a Carcagent por motivos familiares. Para cuando quiso volver se habían cerrado todas comunicaciones entre Valencia y Barcelona.

El bibliotecario de la época, Josep Buxadé, que estaba enfermo y necesitaba imperiosamente la ayuda del conserje, se las ingenió para conseguir que éste volviese ¡en submarino!

Así, en una carta de 11 de octubre, solicitando ayuda al Alcalde, dice:

“Yo he gestionado y el logrado la vuelta (del conserje), a la Jefatura Naval de Valencia, para que pueda regresar en submarino. El jefe ha accedido pero quiere un pasaporte de la Jefatura de Policía de Valencia i en la Jefatura se niegan a dárselo…”

En la postdata añade:

“Perdone mi escritura y demás. Gravemente enfermo en la cama he tenido que levantarme para trazar esta rayas como he podido…Os ruego que veléis para que durante mi enfermedad no se cometa ningún atropello en la Biblioteca, que es el amor de mis amores” (traducción propia del catalán).

A pesar de sus esfuerzos, tras su muerte, en febrero de 1939, la Biblioteca cerró. No se nombró nuevo bibliotecario y sólo cuidó de ella el conserje, quien siguió viviendo allí con su familia hasta 1974.

La Biblioteca permanecería cerrada hasta 1967.

Salvados por la Falange

Cómo consiguió la Biblioteca Arús eludir la represión franquista forma parte de los enigmas de la Biblioteca.

Con toda lógica, el fondo de la Biblioteca debería haberse trasladado al Archivo Histórico de Salamanca, en ese momento, sede central de la represión de la masonería y el comunismo.

Y, de hecho, el Negociado Antimasónico de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona envió un oficio al Alcalde de la ciudad solicitando el inventario del Fondo masónico para su traslado. Sin embargo, el alcalde accidental de la época, Sr. Bonet, dio ordenes de no contestar, aunque envió un oficio a la Jefatura señalando que estaba realizando las gestiones pertinentes.

La orden nunca se ejecutó y la Biblioteca, simplemente, permaneció cerrada a la espera de mejores tiempos.

Cuentan que en su supervivencia también intervino José Maluquer y Cueto, que en la época era Subjefe provincial de la Falange y que, posteriormente, sería regidor del Ayuntamiento de Barcelona y miembro de la Diputación.

Con todo, que un miembro notable de la Falange, con suficiente poder como para oponerse al Jefe Superior de Policía, fuera quien salvara a una Biblioteca tan “roja” como la Arús no hace sino aumentar el aire de misterio que la envuelve.

Sea como fuere, lo cierto es que la Biblioteca consiguió mantener su fondo intacto.

La reapertura

Sin fondos que la sostuvieran, la Biblioteca vio como el edificio se deterioraba notablemente. Sin embargo, los libros siguieron en buen estado gracias a que las librerías fueron realizadas en caoba que, sin tratar ni barnizar, resiste cualquier ataque.

De esta forma, aun estando cerrada la Biblioteca, los investigadores pudieron seguir consultando el fondo bibliográfico. Para ello, tenían que realizar una solicitud al Ayuntamiento y era el propio regidor de cultura quien les acompañaba y les abría la puerta.

Pasó el tiempo y en 1955 se realizó un primer intento de apertura. Sin embargo, no llegó a buen término. Las normas de la época obligaban a colgar en los espacios públicos una cruz y una foto de Franco y otra de José Antonio pero los Estatutos de la Biblioteca prohíben todo símbolo político o religioso actual. Así que la Biblioteca permaneció fiel a sí misma aunque cerrada.

En 1967, siendo alcalde Porcioles, era Secretario del Ayuntamiento Tarín Iglesias, quien también fue director del Noticiero Universal. Aunque Iglesias formaba parte de la Falange, tanto él como su padre eran masones. De forma discreta, Iglesias consiguió que la Biblioteca Arús volviera a abrir sus puertas el 13 de septiembre de 1967.

La Biblioteca entró a formar parte de las bibliotecas populares de la Diputación y así estuvo vegetando hasta 1974. Ese año, el Concejal designado como Presidente de la Junta, L. Pérez Pardo, decidió iniciar la rehabilitación. Y, aunque con medios escasos, mejoró las instalaciones e impulsó la catalogación del fondo a cargo de la nueva bibliotecaria, Carmen Illa.

Por último, en 1990 cambia la dirección y se cierra la Biblioteca para su restauración.

El 29 de septiembre de 1997 reabrió tal y como la conocemos ahora, discreta, elegante y enigmática.


Si quieres saber más:
Biblioteca pública Arús (I). Los inicios: la primera biblioteca popular de Barcelona.
Biblioteca pública Arús (II). Los símbolos: masones y librepensadores.


Información

Dirección: Ps. San Joan,
Metro: Arc de Trionf
Visitas: la Biblioteca está abierta al público. No obstante, hay salas que sólo se abren en días de puertas abiertas. Si quieres ver el cuadro de D’Artagnan tendrás que aprovechar un dia así.
Mis fuentes: Storify
Mis fotos: Google+


Anuncios

2 comentarios en “Biblioteca pública Arús (III).

  1. Buenos Aires, 31/07/2016 – Argentina
    Los felicito por el articulo sobre la Biblioteca Arùs, de Barcelona. Es un monumento a la Ilustracion, al idealismo y a la constancia de un grupo de hombres que supo cumplir con sus ideales a traves de sus trabajos y su constancia. Les agradezco este trabajo que ilumina nuestras vidas.
    Atte. Jose Manuel Roson – Buenos Aires – Argentina.-

    1. Muchisimas gracias por el comentario, Jose Manuel! La verdad es que la Biblioteca Arus es todo un ejemplo a generosidad, idealismo y constancia.
      Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s